ChatGPT no curó al perro por si solo. Pero lo que pasó sí importa.
Esta semana las redes explotaron con una historia que parece sacada de una película: un ingeniero de datos australiano, sin formación en biología, usó ChatGPT y AlphaFold para diseñar una vacuna mRNA personalizada contra el mastocitoma de su perra Rosie. El tumor se redujo entre un 50 y 75%. Los titulares no tardaron: «ChatGPT crea…
